Un Pueblo Mágico es un nombramiento de la Secretaría de Turismo para pueblos con patrimonio, tradiciones y servicios para visitarlos. Alrededor de la CDMX hay varios, y algunos se pueden ver en un día. Esta guía junta los diez que Entre Lugares cubre en Morelos, el Estado de México y Puebla, ordenados por tiempo de camino, con lo que vale la pena hacer en cada uno y sus fiestas del año.
Los tiempos son aproximados, en coche y sin tráfico. Abajo está la lista de eventos de los próximos 30 días en estos pueblos.
A menos de 2 horas
Tepoztlán, Morelos: 1 h 30
Tepoztlán está rodeado de cerros. Sobre uno de ellos está la pirámide del Tepozteco, a la que se sube por un sendero empinado de cerca de una hora; revisa antes si está abierto. Abajo hay un mercado de fin de semana, un exconvento dominico del siglo XVI y helados de sabores raros.
Fiestas: el carnaval, con el brinco del chinelo, y el 8 de septiembre, el reto al Tepozteco en náhuatl.
Tlayacapan, Morelos: 1 h 40
Tlayacapan es más tranquilo que Tepoztlán y queda muy cerca. Su exconvento de San Juan Bautista es Patrimonio de la Humanidad. El pueblo es famoso por su alfarería de barro y por la Banda de Tlayacapan, una de las bandas de viento más antiguas de Morelos.
Fiestas: el carnaval con chinelos, San Juan Bautista el 24 de junio y la Feria de la Cerería y el Barro en diciembre.
Cholula, Puebla: unas 2 h
En San Pedro Cholula y San Andrés Cholula, los dos Pueblos Mágicos que comparten la ciudad, está la Gran Pirámide, la más grande del mundo por volumen. Encima tiene el Santuario de los Remedios. La plaza y sus portales son buenos para comer; la ciudad de Puebla queda a 20 minutos.
Fiestas: en Día de Muertos, la Entrega de Ceras en San Andrés y el Corredor de Ofrendas en San Pedro.
Entre 2 y 3 horas
Malinalco, Estado de México: 2 h 10
Malinalco tiene una zona arqueológica mexica con un templo labrado en la roca del cerro, algo que casi no existe en otro lugar de Mesoamérica. En el centro está un convento agustino con murales de jardines y animales, y hay muy buenos restaurantes. Vale la pena quedarse a dormir.
Fiestas: el Divino Salvador el 6 de agosto, la Feria de la Trucha en octubre y la Semana Santa.
Ixtapan de la Sal y Tonatico, Estado de México: unas 2 h 30
Están uno junto al otro. Ixtapan de la Sal es famoso por sus balnearios de aguas termales. En Tonatico, a diez minutos, están las Grutas de la Estrella y el salto de Tzumpantitlán, una cascada con un parque alrededor. Son el plan clásico para un fin de semana con niños.
Atlixco, Puebla: unas 2 h 30
Atlixco vive de los viveros, así que hay flores todo el año. Desde el cerro de San Miguel se ve el Popocatépetl. En otoño tiene el Valle de Catrinas, con catrinas de hasta 8 metros, y en diciembre la Villa Iluminada. El último domingo de septiembre es el Huey Atlixcáyotl, una fiesta con danzas de las regiones de Puebla.
Las fechas de 2026 del Valle de Catrinas están en Día de Muertos en Puebla.
Para un fin de semana largo: la Sierra Norte de Puebla
Chignahuapan: unas 3 h
Chignahuapan es el pueblo de las esferas navideñas: hay decenas de talleres y, en otoño, una feria dedicada a ellas. También tiene aguas termales en las afueras y una laguna donde se hace el festival de Día de Muertos.
Zacatlán: unas 3 h
Zacatlán, "de las manzanas", tiene sidra, fábricas de relojes y un reloj floral en el zócalo. A las afueras están la barranca de los Jilgueros, con mirador de cristal, y el valle de Piedras Encimadas. La Feria de la Manzana es en agosto.
Cuetzalan: unas 5 h
Cuetzalan queda lejos, pero es de los pueblos más bonitos del país: calles empedradas en la sierra, neblina, cascadas, la zona arqueológica de Yohualichan y los voladores en el atrio de la parroquia. La Feria del Café y el Huipil es en octubre. Planea al menos dos noches.